Trabajamos con Phonak, Widex, Oticon, ReSound, Signia, Starkey y Unitron. Siete marcas, no una, y esa es la parte que más cambia el resultado. Llame al (754) 290-3270 y le decimos qué cubre su plan antes de que venga.
Por qué importa que sean varias marcas
El aparato correcto depende de cuatro cosas suyas: la forma de su audiograma, la anatomía de sus oídos, su destreza con las manos y qué necesita oír de verdad — no es lo mismo una persona que da clase todo el día que otra que vive sola y ve televisión.
Una consulta atada a una sola marca sólo puede recomendarle esa marca. Eso no la hace deshonesta; la hace incapaz de decirle que otra cosa le convendría más. Con siete, la recomendación puede salir de su audiograma en vez de del catálogo.
Cómo es el proceso
- Primero, el examen. No se adapta nada sin un examen auditivo completo. Adaptar sin audiograma es programar a ciegas.
- La conversación sobre su vida. Dónde le cuesta oír, con quién, en qué momentos. Ahí es donde se decide el estilo de aparato y el nivel de tecnología, no en un folleto.
- Adaptación física. Que asiente bien, que no se salga, que no le moleste después de cuatro horas. Un aparato incómodo termina en un cajón, y es la causa número uno de que no se usen.
- Medición en oído real. Con un micrófono fino dentro de su canal se verifica cuánto sonido está llegando realmente a su tímpano en cada frecuencia, y se ajusta hasta que coincide con lo que su pérdida necesita. Sin esta medición, la programación es la que trae el fabricante de fábrica, calculada sobre un oído promedio que no es el suyo.
- Prueba ACT (Audible Contrast Threshold), que mide su capacidad de oír en ruido — la queja real de la mayoría de la gente, y la que un audiograma en silencio no captura.
- Conexión con el teléfono. Configuramos el Bluetooth para que las llamadas y la música le entren directo a los audífonos.
- Le enseñamos a usarlos. Ponérselos, limpiarlos, cambiar el filtro, cargarlos. Con la mano, no con un manual.
- Seguimiento. Citas de ajuste después de la entrega, porque las primeras semanas es cuando se afina.
Las primeras semanas son raras, y es normal
El cerebro lleva años sin recibir ciertos sonidos y tiene que volver a aprenderlos. Al principio su propia voz suena distinta, la nevera hace un ruido que usted había olvidado y el papel suena fuerte. La mayoría de la gente se acostumbra en unas semanas, y para eso están las citas de ajuste: para afinar la programación mientras eso pasa, no para dejarlo solo con el aparato.
Cuánto duran
Un audífono de calidad dura del orden de 4 a 6 años con el cuidado adecuado. Depende del modelo, de cuántas horas al día se use y del mantenimiento. Las limpiezas y revisiones periódicas son lo que estira esa cifra hacia arriba.
Si ya usa audífonos
Reparamos y reprogramamos aparatos adaptados en otro lugar. Si el suyo dejó de sonar, cuatro cosas resuelven casi todo, en este orden: la carga o la pila; el filtro de cerumen, que es un consumible y es la causa más común de que «se apague»; el molde o la cúpula, buscando una grieta o humedad dentro del tubo — la humedad de South Florida es dura con esto; y el emparejamiento Bluetooth, apagando y encendiendo. Si nada de eso lo revive, tráigalo.
Costo y seguro
Depende del aparato y de lo que cubra su plan, así que le cotizamos antes de la visita, no después. La mayoría de los planes Medicare Advantage incluyen una ayuda para audífonos; Florida Medicaid los cubre para adultos y para niños. Verificamos sus beneficios sin costo y le decimos la cifra.
Si no tiene cobertura, aceptamos efectivo, tarjeta y CareCredit, que reparte el pago en el tiempo. Vea los planes que aceptamos.
Esta página es información general sobre audífonos. No es un consejo médico ni un diagnóstico. Qué aparato le conviene, si es que le conviene alguno, depende de su audición, su historia y sus circunstancias, que es para lo que sirve una evaluación. La cobertura del seguro varía según el plan y el año, y se confirma verificándola.
Revisado por Viviana Martinez, Au.D. — Última revisión: .